LA DOCTRINA DEL SHOCK, CAPITALISMO DEL DESASTRE


¿Qué tienen en común el huracán Katrina, la guerra de Irak, el tsunami de Indonesia o la Rusia de Yeltsin?. Después de un desastre natural, una guerra o un cambio político profundo el "capitalismo neoliberal" saquea todo lo "público", aprovechando el estado de caos que impera en tales circunstancias, es decir, un shock. Las víctimas son manipuladas por empresas y políticos que explotan el miedo y aprovechan su desorientación. Se establece así una relación directa de dependencia entre el mercado libre y sin control, y el estado de shock. Después del tsunami de 2004, en Sri Lanka e Indonesia, los inversores extranjeros se apropiaron de terrenos en primera línea de costa por valores ridículos ya que sus propietarios estaban demasiados ocupados buscando familiares desaparecidos y sumidos en la tragedia. Cuando llegó el momento de reconstruir los pueblos y devolver a los pescadores autóctonos sus tierras y derechos de pesca, ya era demasiado tarde, se habían construido complejos turísticos a gran velocidad. Algo parecido pasó en Nueva Orleans después del huracán Katrina, los políticos republicanos y constructores empezaron a hablar de un "nuevo principio" y "atractivas oportunidades". Las multinacionales devoraron más la ciudad que el propio huracán. Pero faltaba ver lo peor, y no precisamente provocado por un fenómeno natural sino por el propio hombre, una invasión militar como la de Irak. Después de la guerra, cuando todo estaba destrozado, sin control y sin ley, la ciudad fue saqueada y miles de obras desaparecieron. Una mina de oro para los arqueólogos conscientes de que Irak es una de las civilizaciones más antiguas y que posee mayor número de obras. Por no hablar de las empresas iraquíes que fueron vendidas a dedo por los estadounidenses y el lucro que dio el conflicto a través de contratos de servicios otorgados por el gobierno federal a muchos norteamericanos.

¿Se pueden hacer medidas impopulares a través de impactos en la psicología social con desastres naturales y provocados?.

¿Están los hijos del neoliberalismo al acecho, esperando el mejor momento para atacar y sacarnos las entrañas?.

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